La publicidad pertenece a la rama de la Comunicación, ya que es un medio de información. Según el diccionario de la Real Academia Española es el "conjunto de medios que se emplean para divulgar o extender la noticia de las cosas o de los hechos". Además de divulgar la noticia, el fin del anuncio publicitario es dar a conocer un producto o un servicio y que atraiga a posibles compradores.
La publicidad tiene un papel muy importante en nuestras vidas. No tenemos más que encender la televisión y comprobarlo: anuncios de cualquier cosa, con un eslogan, que nos convencen de lo que cuentan, nos atraen y llaman nuestra atención. A veces, simplemente con que escuchemos esa frase sabemos con que producto se identifica.
No sólo la televisión es un medio para la publicidad aunque es el más importante sin duda. Cuando vamos por la calle o por la carretera vemos otras formas de publicidad como pueden ser las vallas publicitarias, un cartel en el autobús, un anuncio escrito en la revista o en el periódico que leemos o quizá un flyer que nos repartan ofertando algo. La publicidad está tan integrada en nosotros que, muchas veces, somos nosotros mismos sin darnos cuenta quiénes anunciamos usando el llamado "boca a boca".
Como medios de comunicación también contamos con la radio, la prensa y, el más reciente pero no menos desarrollado, internet. Una situación tan cotidiana en nuestras vidas como puede ser leer el periódico on-line se ve "intoxicada" por ese tipo de publicidad denominada pop-up. Este tipo de publicidad resulta bastante molesta lo que puede llegar a crear un resultado negativo en la marca que se anuncia.
Un factor importantísimo que tienen que tener claro los publicistas es para quién va dirigido el anuncio, entre qué parámetros de edad está el público y de quiénes quiere captar su atención. Por ejemplo, a la madre de familia le interesa más la oferta de un gran almacén que el nuevo modelo de coche deportivo, y lo mismo sucede con el niño pequeño con un nuevo juguete en el mercado.
La mayoría de las veces no hacemos caso y ni siquiera estamos atentos durante la publicidad en televisión, puesto que, simplemente estamos espectantes a que vuelva la película, el programa o la serie que estamos viendo en ese momento. Sólo cuando la melodía de fondo, la imagen de la pantalla, o el personaje que sale, capten la atencion de nuestros sentidos podemos afirmar que el anuncio lo tiene todo para cumplir su cometido.